Laurel lleva más de 30 años casada y tiene un hijo y una hija adultos. Aún no es abuela, pero le apasiona el ministerio familiar. Cuando era madre joven, respondió al llamado de Dios en su vida para ser intercesora. En 2018, se sintió sorprendida y honrada al recibir una invitación para participar, a través de la oración, en la preparación del camino para un ministerio de abuelos en Canadá.
Laurel creció en el hermoso valle de Fraser, en Columbia Británica, y asistió a una escuela bíblica en Saskatchewan, donde conoció a su esposo, originario de una zona rural de Alberta. Está agradecida de que Calgary haya sido su hogar durante 25 años. Es maestra y consejera académica a tiempo completo en una escuela privada para estudiantes con discapacidades de aprendizaje y TDAH. Le da mucha alegría apoyar a los jóvenes en riesgo para que aprovechen al máximo el potencial que Dios les ha dado.
La mayor alegría de Laurel es su amistad con Jesús. Su lugar favorito es las Montañas Rocosas, donde le encanta acampar, hacer senderismo y practicar esquí de fondo. Aunque el tiempo que pasa con su familia y amigos es muy valioso, nada se compara con la soledad y la comunión con su Creador.